El Lado Oscuro de Científicos: William Shockley

William Bradford Shockley, El Fraude

 

shockley_postcardShockley fue un físico, inventor, y un laureado premio Nobel  a la vez que vilipendiado.

Después de dejar el MIT en 1936 con un doctorado, Shockley se unió a Laboratorios Bell, ahora conocidos como AT&T. No tardó mucho para que la Segunda Guerra Mundial se desencadenase y él se sumara a la guerra con sus aportaciones en calidad de científico en civil. Demostró ser de asaz utilidad tanto para la Armada como para el Cuerpo Aéreo del Ejército, por ende, después de que la guerra llegase a término le condecoraron con la Medalla Nacional al Mérito. En fechas posteriores a la guerra los Laboratorios Bell dispusieron a Shockley a cargo de un equipo con el fin de investigar lo semiconductores, dado que pensaban que podrían reemplazar eficientemente a las válvulas termoiónicas o tubos de vacío para controlar la electricidad.circpau.6f268eda

Shockley intentó sin éxito de construir tal dispositivo. Sin embargo, después de meses de ensayo y error, aproximaciones más o menos acertadas y un duro trabajo, fueron dos de sus compañeros de trabajo llamados John Bardeen y Walter Brattain quienes lograron conseguirlo y tener éxito en la misión que tenían destinada, la construcción del primer transistor funcional en 1947.

Shockley enfureció al darse cuenta de que su nombre no fue etiquetado ni tenido en cuenta en el momento de realizar la patente del descubrimiento, y finalmente los Laboratorios Bell cedieron ante la presión de Shockley y añadieron su nombre.

La foto que podéis ver abajo muestra a los tres implicados y el transistor en lo que sería “la primera y última vez que William Shockley puso sus manos en el transistor” y por esa razón fue “siempre detestado” por Brattain. Shockley no cesó de acaparar elogios, de acumular crédito científico durante años, en muchas ocasiones de forma individual sin contar con Bardeen y Brattain, por el descubrimiento.

Bardeen_Shockley_Brattain_1948Bell-Labs-transistor

Pero la codicia y la avaricia de Shockley no acababa ahí, su inmerecida fama y reconocimiento que había logrado no eran aún suficientes para él. En 1956 decidió fundar su propia compañía de semiconductores llamada Shockley Semiconductors Laboratory, con sede en Palo Alto, California. Sabía lo que debía hacer en primera instancia, que no era otra cosa que seducir y, por consiguiente, contratar a un impresionante equipo de prometedores científicos de distintas universidades, pero no tardó mucho en cambiar de parecer. Shockley despediría públicamente a sus empleados, o degradaría a personas con Doctorados y alta experiencia a puestos de trabajo de baja cualificación impropio para la formación de esas personas.

Sin embargo, en ese mismo año en el mes de Noviembre, tanto Shockley como Bardeen y Brattain fueron premiados con el Premio Nobel de Física. Transcurrido algo más de un año, los ocho miembros de su fantástico grupo de investigación en la compañía renunciaron ante los abusos de Shockley, su carácter y su gestión. Éstos mismos ocho que renunciaron fueron llamados “Los Ocho Traidores (Traitorous Eight)” y no tardaron en encontrar trabajo en Fairchild Semiconductor. Dos de ellos más tarde crearon la vigente compañía Intel, fueron Gordon Moore y Robert Noyce.

shockley3Los últimos años de vida de William Shockley terminaron por sacar lo peor de él. En 1963, fue contratado como profesor de Ingeniería en la Universidad de Stanford. Poco después, no hizo otra cosa que comenzar una larga diatriba que se alargó durante dos décadas en la que defendía a ultranza la Eugenesia y la inferioridad genética de ciertas razas y ciertos fragmentos que lo delatan y describen con una imagen deteriorada, con aires de grandeza y despectivo en el trato con los demás.

 

 

Ya, al momento de su muerte en 1989, había perdido a todos sus amigos y la fama inmerecida que lo poseyó durante el transcurso de su vida.

 

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